La llegada de los fofisanos

El prototipo de hombre mazado, con tableta abdominal y músculos perfectos ha caducado. Se lleva ahora la saludable barriga, las lorcitas humanizadoras y los michelines moderados. Y junto a estos fofisanos, también las gordibuenas empiezan a asomarse, desde la clandestinidad mediática y social, a la actualidad y las tendencias.

¿Acaso está cambiando el concepto estético de la belleza? ¿Atravesamos una etapa rubensiana en la que las tres gracias y los querubines rechonchetes vuelven a ser admirados? ¿O se trata simple y llanamente de un signo de evolución e inteligencia humana el superar una exigencia estética tan esclavizadora y alienante como, casi siempre, inalcanzable? Quizá sea pronto para responder a estas preguntas, pero algo se está moviendo en esta dirección y, desde luego, no son los máquinas de musculación ni las zapatillas de fitness.

Los fofisanos son, en inglés, los «dad boys», cuya traducción literal sería «chicos papá». El concepto original arrancó a partir de los exatletas que, tras olvidarse del gimnasio, han visto crecer la grasa alrededor de su musculatura. Ya no son esclavos de su aspecto: a veces siguen practicando deporte, pero también beben cerveza los fines de semana y se hartan de pizza o de pasteles cuando les apetece. No es que Homer Simpson sea el referente de esta nueva moda, aunque la perfección física les resulta ahora totalmente prescindible.

El retorno de la barriga cervecera, de las redondeces, está superando la metrosexualidad y el fenómeno hipster. Es verdad que nunca ha llegado a desaparecer del todo, probablemente porque la naturaleza de la mayoría de los humanos no se pliega a modas ni tendencias, pero ahora se está imponiendo gracias al apoyo —voluntario o no— de mitos masculinos internacionales como Leonardo de Caprio, Ben Affleck, Vin Diesel, Hugh Jackman, George Clooney, Denzel Washington, Richard Gere o Harrison Ford entre otros. Seguramente, un buen número de ellos no han decidido cambiar conscientemente a este estilo, simplemente —como el resto de los mortales— se han visto indefensos ante el pasar de los años. Y como son famosos y han sido sumamente sexis y admirados, resulta más honorable considerarlos fofisanos que viejunos.

En esta misma dirección también está tratando de arrancar una cierta tendencia en torno a las denominadas, no sé si con acierto, gordibuenas. Aunque cabe decir que una vez más, en este aspecto, las mujeres lo tenemos más difícil. Al menos, parece estar generalizándose una búsqueda acentuada de la naturalidad y el realismo en la estética femenina, que está llevando a las celebridades a posar sin maquillaje ni retoques fotográficos cada vez con más frecuencia. Sin complejos. Enarbolando la autenticidad como la belleza más valiosa. Y, además, en las grandes pasarelas internacionales las modelos XXL están obteniendo mucha más notoriedad, presencia y reconocimiento.

Sea como sea, no importa si eres chico o chica, ten cuidado de venirte muy arriba. Aunque puedes relajarte y disfrutar de los placeres culinarios y festeros sin dejar de estar de moda, recuerda que las tendencias cambian con mucha más rapidez y facilidad que el sobrepeso. Pero, por encima todo, ten en cuenta que la mejor báscula es el sentido común y lo realmente importante son los kilos de satisfacción, felicidad y autoconfianza que cada uno tiene, al margen de su cuerpo.

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