Dpila, depilación láser segura

Nuestro Sistema Tuttor incorpora una característica importantísima en tratamientos de fotodepilación, no siempre valorada adecuadamente y en su justa medida: la depilación segura.

El de la fotodepilación (depilación láser y luz pulsada intensa —ipl) es, a la vista está, un sector cada vez más grande, lleno de informaciones contradictorias e incluso de falsas promesas. De hecho, en ocasiones y con la intención de facilitar la entrada del cliente, se presenta como inocuo o carente de riesgo aquello que sí lo tiene.

En Dpila, por encima de todo y como principal objetivo, nos preocupa dotar de la mayor seguridad posible a cada uno de los tratamientos recibidos por cada uno de nuestros clientes. Según nuestro criterio, más allá del resultado prevalece la prevención de todo tipo de reacciones, infecciones o lesiones que una depilación láser o con luz pulsada intensa (IPL) pudiera provocar.

Con el fin de conseguirlo, adoptamos una serie de medidas eficaces en cada uno de nuestros tratamientos. En primer lugar, Dpila cuenta con el Sistema Tuttor, un procedimiento de trabajo propio —patentado y avalado por un equipo de cirujanos e ingenieros de la empresa— que permite hacer valoraciones directas no invasivas y rápidas sobre la piel de la zona a tratar, en todas y cada una de las sesiones, para determinar el límite de energía tolerable por esa piel y evitar de este modo el riesgo de quemadura. Este sistema exclusivo de Dpila se convierte, sin duda, en el mayor valor que aportamos a la seguridad y la eficiencia de nuestras depilaciones.

Pero, además, realizamos con cada uno de nuestros clientes otras muchas actuaciones para salvaguardar posibles efectos secundarios; entre ellas:

· La utilización de productos desechables, los cuales son retirados cada vez que es atendido el cliente.

· La desinfección química de todos los materiales que entran en contacto con la piel del cliente y que, por sus características, no pueden ser desechados.

· La convicción, llegado el caso, de no trabajar aquellas zonas de alta absorción caracterizadas por ser especialmente sensibles a la quemadura (labios genitales, oídos, zona más interna de la nariz, zona perianal, periné, testículos…).

· La certeza de que el tratamiento no se realizará si las mediciones efectuadas en la piel arrojan valores que alertan sobre el riesgo de aparición de quemadura.

· La no realización del tratamiento cuando el rasurado del pelo en la zona a tratar ha sido reciente (en las horas previas), lo cual puede provocar el aumento innecesario de los niveles de absorción de la zona rasurada, evitando así el riesgo de quemadura que conlleva.

· Por último, la detallada información, tanto previa como durante el tratamiento, de todas aquellas recomendaciones y medidas convenientes antes y después del mismo.

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