Con la depilación láser facial de Dpila, olvídate de las cuchillas

Gracias al trabajo, la investigación y el impulso de nuestra actividad durante los últimos años hemos desarrollado un sistema propio de depilación láser facial que nos ha convertido en especialistas cualificados. Hoy os vamos a mostrar nuestro innovador método de preparación previa para cualquier tratamiento de depilación láser facial.

El pasado mes de febrero publicamos en este mismo blog el post Sin vello por la cara, en el que detallábamos las particularidades y los beneficios de nuestro exclusivo sistema de depilación facial, sobre el cual puedes encontrar, además, amplia información en nuestra página web. Este novedoso procedimiento ha reportado desde sus inicios esperanzadores resultados entre nuestros clientes, motivo por el cual ya lo estamos aplicando a día de hoy a todos ellos.

Dedicamos este artículo a comunicaros una de sus novedades más destacadas, que además ofrece beneficios inmediatos: la óptima preparación de una sesión de este tipo.

Es incuestionable que antes de cada sesión de depilación láser o de luz pulsada intensa en cualquier zona del cuerpo, incluida la cara, la piel ha de estar visiblemente sin pelo. De esta manera la energía emitida no se desperdicia en el tallo, sino que se optimiza en el tratamiento de la raíz, la zona más determinante en el crecimiento del vello.

La principal novedad que incorporamos en la preparación de nuestra depilación facial es la realización de una sesión preparatoria a la que nuestros clientes deben acudir con la cara al natural, sin rasurar ni cortar el pelo con tijera. Nosotros nos encargamos en dicha sesión —que se realiza en la misma visita del tratamiento, justo antes de iniciarlo, sin coste adicional— de eliminar también ese vello visible con una técnica profesional: sin tijeras ni cuchillas.

Tres son los principales beneficios que se derivan de llevar a cabo en cabina, a través de nuestro personal, esta sesión preparatoria:

  1. ¡Adiós a las cuchillas y tijeras! La práctica habitual consistía hasta ahora en eliminar el vello de la cara en casa mediante cuchilla de corte, una fórmula especialmente molesta para el público femenino, que tiene la sensación de estar afeitándose como un hombre. La otra posibilidad, recortarlo con tijera, producía la visibilidad posterior de una pequeña parte de cada pelo en el rostro. ¡Por fin puedes olvidarte de una y otra opción!
  2. Mejor sensación estética. A partir de ahora somos nosotros quienes realizamos, en la misma visita del tratamiento y antes de iniciarlo, esta fase previa. Ni el rasurado con cuchillas —que por criterios técnicos tampoco es conveniente— ni las tijeras tienen cabida en nuestro procedimiento. Eliminamos la parte visible del vello en nuestras instalaciones, de manera profesional, garantizando así que la persona tratada sale de cabina con la zona prácticamente limpia de pelo, lo cual aumenta su sensación de bienestar.
  3. Mayor efectividad del tratamiento. Actuando de esta manera conseguimos maximizar el aprovechamiento de la energía que, al no ser desperdiciada en el pelo externo, actúa directamente sobre la raíz. Gracias a ello y a las mediciones de la piel realizadas por nuestro sistema de Dermometría Óptica, resulta más sencillo determinar qué densidad de potencia es la idónea para, sin dañar la piel, obtener los resultados adecuados en cada zona.

Una vez concluida la sesión preparatoria comienzan a aplicarse las sesiones de barrido múltiple en protocolos de trabajo ad hoc; es decir, completamente personalizados, ya que se adaptan a la evolución y a las características concretas de cada individuo.

En consecuencia, este sistema de sesión preparatoria pone la guinda a un procedimiento de depilación láser facial que cuenta cada vez con más clientes satisfechos y fieles a Dpila. Por algo será.

3 comentarios
  1. Belén
    Belén Dice:

    Buenas tardes:
    He recibido ya cinco sesiones de depilación láser, siempre de diodo, en un total de tres centros diferentes, y solamente en uno he encontrado la información tan profesional como la que ofrecen ustedes, por lo que me planteo el acudir a su centro a continuar el tratamiento.
    Tengo dos dudas que me gustaría plantearles y que no consigo despejar por más que busco en internet (realmente, me sorprende que se ofrezcan respuestas, en general, tan dispares ante las mismas cuestiones y que haya tanta desinformación):
    1. Leo que, tras la sesión láser, han de acabar cayendo TODOS los pelos. Solamente en su blog leo que NO TODOS los pelos caen (en ambos casos, pasados los 15-20 días iniciales). Me gustaría saber si caen solo los pelos en fase anágena y, si no es así, por favor, aclárenme cuáles son los pelos que caen. En las tres primeras sesiones de láser apenas me han caído pelos, excepto en la última, en la que la persona que me depió (en un centro médico) me dio varias pasadas en las zonas tratadas y a la máxima potencia que yo toleraba. Esta persona me indicó que en algunos centros estéticos usan potencias bajas para alargar el tratamiento y no “repasan” para gastar menos energía (hablo de centros con ofertas con zona de labio superior a 4€ o 12€).
    2. Mi segunda duda es, precisamente, sobre estas sucesivas pasadas sobre la misma zona: ¿es aconsejable? ¿es así como proceden en su centro? De no darse varios barridos, ¿es menos eficaz el tratamiento, pudiendo eso explicar que en los dos centros donde solo me hicieron un barrido casi no cayó el pelo? ¿Podría ser, en cambio, que casualmente en esta última sesión el pelo se encontrara en fase anágena y por eso haya caído más? (si es que este es el factor que hace que caigan).

    Agradezco mucho su ayuda y que se tomen el tiempo en valorar todos estos detalles. Sé que es difícil dar una respuesta a todo sin conocer todos los detalles (como el equipo concreto que se utilizó).

    Un cordial saludo,
    Belén

    Responder
    • El equipo de Dpila
      El equipo de Dpila Dice:

      Buenos días Belén:
       
      En primer lugar trasladarle nuestro más sincero agradecimiento por sus valoraciones.
       
      Realmente la información existente en el mercado respecto de la respuesta de este tipo de tratamientos no siempre es todo lo precisa que debiese e incluso en ocasiones contradictoria, si bien hemos de decir que tratamos con estructuras vivas como es el folículo piloso, de complejo funcionamiento y del que todavía se desconoce gran parte de su comportamiento.
       
      Dicho lo cual, intentaremos ser lo más concretos posible a sus preguntas, que dicho sea de paso, son complejas y de difícil respuesta utilizando este medio. Si bien son diversas sus cuestiones, todas giran en torno a la misma idea, la regeneración y caída del pelo, por lo que responderemos a ellas en un solo apartado.
       
      En el momento de nuestro nacimiento tenemos presentes todos los folículos pilosos que a lo largo de nuestra vida irán activándose en momentos determinados y por etapas. Es decir, folículos que ayer estuvieron activos, hoy ya no lo están, y los que hoy están activos en un futuro cambiarán. Por lo que en cada momento contamos con una número indeterminado de folículos activos que generarán varios pelos (se habla de decenas) a lo largo de su vida.
       
      Cada folículo pasa por diversas fases cíclicas (anágena, catágena, telógena y exógena) con características muy distintas unas de otras. Además, existe una total asincronía entre unos folículos y otros, independientemente de lo cercanos que estén. Y la cantidad de pelos de cada una de las fases que tiene una zona corporal en un momento dado es incierto y varía mucho de un momento a otro.
       
      La fase anágena es la más adecuada para cualquier sistema de depilación por luz (alejandrita, diodo o luz pulsada intensa). Esto es así porque es en esta fase, e incluso en la catágena-temprana, cuando mayor concentración de melanina (principal cromóforo para estos sistemas) existe en distintas estructuras del folículo.
       
      Es decir, todos aquellos folículos que se encuentren en dicha fase anágena serán los más propicios para ser dañados en una sesión de depilación láser, al contrario que pelos en otras fases del ciclo. Conclusión por la cual, y a priori, no han de caer todos los pelos tratados, puesto que no todos los folículos activos están en igual fase, siendo consecuentemente tan sólo algunos los que consiguen ser tratados. El factor profundidad del folículo también provoca que no todos se caigan espontáneamente. Aquellos que estén muy profundos en el momento de recibir la sesión, aunque se encuentren en anágena, tienen menor probabilidad de ser dañados adecuadamente.
       
      Por ello, en esa última sesión que ha recibido podría darse el caso de que tuviera la mayor concentración de pelos en anágena y consecuentemente haber percibido mayor caída de pelos.
       
      Sin duda alguna, independientemente de estas circunstancias naturales, la densidad de potencia que se configura en el equipo de depilación láser condiciona enormemente la caída espontánea de pelo. Es decir, energías bajas podrían no ser suficientes para dañar el folículo aún estando en la fase adecuada. Siendo igualmente cierto que energías excesivamente altas no aportan ningún beneficio añadido y sí mayores riesgos. O lo que es lo mismo, si con una cerilla conseguimos quemar un folio, lo mismo conseguiremos con una llamarada cinco veces mayor, el objetivo es llegar a la temperatura crítica mínima y suficiente para conseguir los resultados esperados.
       
      Resumiendo, si las mediciones previas de absorción de la piel de la zona a tratar en cada sesión con correctas y las máquinas de fotodepilación (láser o luz pulsada) están debidamente programadas en lo que a aporte energético y distribución temporal del disparo se refiere al ejecutar el tratamiento, no ha de tener sentido hacer múltiples barridos.
       
      No obstante, cabe puntualizar Belén que Dpila, en sus tratamientos faciales, está ofreciendo un novedoso protocolo de actuación que sí se traduce en sesiones de barrido múltiple, con las que se pretende conseguir un efecto de “sincronía folicular” que traducido a la práctica da lugar a tratamientos más satisfactorios en una zona (la cara) compleja de por sí en su respuesta. Aunque esta dinámica de actuación responde a criterios distintos a los aquí expuestos.
       
      Respecto a otra cuestión que plantea, podemos aportarle que no existen riesgos indeseables cuando se recibe más de una sesión en la misma zona y visita. A parte de los riesgos innatos por una incorrecta configuración de los equipos en alguna de las sesiones.
       
      Confiamos en que hayamos acertado con la respuesta y en cualquier caso sepa que quedamos a su entera disposición para lo que considere oportuno. Y estaríamos encantados de poder comentar todo ello personalmente.
       
      Sin otro particular, atentamente,
      El equipo de Dpila.

      Responder
      • Belén
        Belén Dice:

        Buenos días:

        Les agradezco enormemente su respuesta, tan detallada y atenta.
        Verdaderamente, me han aclarado mucho cómo juegan los diferentes factores que condicionan todo el proceso.
        Probablemente pediré cita para seguir el tratamiento con ustedes, especialmente el facial, que confío, por lo que comentan, en que será especialmente efectivo.

        De corazón, muchísimas gracias por su atención, profesionalidad e interés por informar.

        Belén

        Responder

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